5 Habilidades Esenciales para una Industria de la Salud en Transformación

Industria de la Salud
Autor: Chris Weller

Después de la pandemia, la industria de la salud ha tenido que adaptarse de manera significativa para sostener a sus líderes y colaboradores.

Insight clave:

  • La industria de la salud está experimentando un cambio acelerado desde la pandemia de COVID-19.
  • Los líderes y colaboradores encargados de gestionar este cambio corren el riesgo de agotarse.
  • Para mantenerse a la vanguardia y liderar la industria, las organizaciones deben desarrollar nuevas habilidades para seguir siendo competitivas.

 

En los últimos años, la industria de la salud ha sido testigo de un cambio sin precedentes. Hospitales, centros de atención y sus organizaciones matrices están adaptándose a la innovación tecnológica, las inequidades en el acceso a la atención, el envejecimiento de la población y el agotamiento derivado de cargas de trabajo cada vez mayores.

En resumen, la industria de la salud necesita ayuda para adaptarse de manera rápida y sostenible. Ejecutivos, administradores y líderes deben adoptar nuevas habilidades conductuales para responder a estos cambios. La salud y el bienestar de los colaboradores y sus pacientes están en juego.

NeuroLeadership Institute (NLI) ha trabajado con organizaciones de toda la industria y los datos recopilados han demostrado que es posible lograr un cambio de comportamiento a gran escala mediante soluciones basadas en la construcción de hábitos. El éxito en diversas áreas sugiere que estas nuevas habilidades son esenciales para impulsar la industria de la salud, como destacamos en nuestro informe técnico «Transformando la salud: Informe de tendencias e impactos de la industria de NLI”.

¿Dónde está cambiando más la industria de la salud?

 

Uno de los cambios más visibles en la industria de la salud en los últimos años ha sido el auge de la telemedicina. Antes de la pandemia, las consultas por telemedicina representaban menos del 1 % de todas las visitas en consultorios y atención ambulatoria. Sin embargo, cuando el COVID-19 obligó a todos a quedarse en casa, la telemedicina se convirtió en la principal alternativa para que los médicos pudieran atender a sus pacientes. En abril de 2020, el uso de la telemedicina alcanzó su punto máximo con un 32 % de las visitas, y para diciembre de 2023 se mantuvo estable entre un 14 y un 17 % del total de consultas.

La telemedicina es solo una de las muchas transformaciones digitales que está viviendo la industria. La inteligencia artificial está acelerando el desarrollo y descubrimiento de nuevos medicamentos en la industria farmacéutica, optimizando la fabricación de dispositivos médicos y mejorando la selección de cohortes para ensayos clínicos. Estas innovaciones se suman a la enorme y continua migración hacia los registros de salud electrónicos.

Sin embargo, estos avances no han estado exentos de consecuencias. Para mantenerse al día con todos estos cambios, los colaboradores han tenido que asumir mayores cargas de trabajo, además de atender a los pacientes y gestionar sus tareas rutinarias. La fatiga del cambio, la sobrecarga de trabajo y el agotamiento se están volviendo cada vez más frecuentes. En una encuesta reciente, el 47 % de los médicos afirmó sentirse agotado, y se encontró que el burnout es entre 2.2 y 2.9 veces más probable en condiciones de sobrecarga laboral.

Estos desafíos no son nuevos, pero se han vuelto más evidentes en las organizaciones desde el COVID-19. De manera similar, la pandemia también amplificó algunos desafíos relacionados con diversidad, equidad e inclusión (DEI), como la inequidad en el acceso a la atención médica. Estudios han demostrado que las personas de comunidades racializadas fueron afectadas de manera desproporcionada por la pandemia, y muchas organizaciones de salud siguen enfrentando dificultades para atraer y retener una fuerza laboral diversa.

Para mantenerse al ritmo del cambio y convertirse en líderes de la industria, las organizaciones de salud deben encontrar soluciones que aborden cada uno de estos desafíos.

Habilidades basadas en la neurociencia para liderar el cambio

 

La investigación y la experiencia de NLI con clientes han revelado una gran cantidad de Insights sobre lo que se necesita para adaptarse a un cambio acelerado. En particular, cinco conceptos de la neurociencia aparecen una y otra vez. Los equipos que incorporan estas habilidades pueden esperar ser más resilientes, colaborativos y productivos.

Mentalidad de crecimiento

El éxito no ocurre de la noche a la mañana. La mentalidad de crecimiento es la capacidad de decir: «Todavía no puedo hacer esto» cuando las tareas son difíciles. Las investigaciones han demostrado que adoptar una mentalidad de crecimiento conduce a un mayor éxito en comparación con una mentalidad fija, que asume que las habilidades son inmutables y no pueden mejorarse con el tiempo.

Gestión del cambio

Para navegar por nuevas culturas y prácticas, el cambio no debe verse como una disrupción, sino como una oportunidad de mejora. Esto requiere la creación de objetivos compartidos, la comprensión de la neurociencia del cambio de comportamiento, el aprendizaje de cómo tener conversaciones de calidad y la práctica de dar y recibir retroalimentación.

Sesgos e inclusión

Como suele decir NLI: si tienes un cerebro, tienes sesgos. Esto significa que podrías pasar por alto información clave o incluso a un colega si no identificas tus sesgos. Mitigar estos sesgos ayuda a fomentar comportamientos más inclusivos, lo cual, según las investigaciones, es beneficioso tanto para la cultura organizacional como para el negocio.

Seguridad psicológica

Dado que los cambios ocurren rápidamente, los equipos necesitan poder asumir riesgos y confiar unos en otros. La seguridad psicológica está presente cuando los colaboradores pueden expresar ideas, preguntas, inquietudes o errores sin temor a represalias o juicios.

Capacidad cognitiva

Cuando alguien se siente agotado, suele ser porque está sobrecargado y su cerebro comienza a desconectarse. Está operando más allá de su capacidad cognitiva. Sin embargo, respetar los límites de la capacidad cognitiva fomenta el bienestar y ayuda a las personas a mantenerse en un estado mental saludable.

Manteniendo saludable a la industria de la salud

 

El ritmo acelerado de la industria de la salud hace que sus colaboradores sean especialmente propensos al agotamiento y a desarrollar hábitos poco efectivos. La pandemia evidenció y agravó estos desafíos.

Nuestra experiencia con esta industria deja claro que la clave para mejorar el desempeño de los equipos es la construcción de mejores hábitos. Por ejemplo, los siguientes datos reflejan cambios de comportamiento entre los clientes de NLI en el sector salud:

  • Después de completar CRECE: La neurociencia de la mentalidad de crecimiento, el 86 % de los profesionales de la salud reportó practicar nuevos comportamientos clave, como enfocarse en la mejora, al menos una vez por semana.
  • Después de TEAM: La neurociencia de la seguridad psicológica®, el 96 % de los profesionales de la salud reportó practicar nuevos comportamientos clave, como invitar a la participación, al menos una vez por semana.
  • Con soluciones de NLI enfocadas en cultura y liderazgo, el 86 % de los profesionales de la salud reportó practicar nuevos comportamientos clave al menos una vez por semana.

Al enfocarse en lo esencial, los equipos en esta industria pueden evitar el agotamiento y otros desafíos derivados del cambio acelerado, al mismo tiempo que desarrollan las habilidades necesarias para adaptarse y prosperar.

Descarga el informe técnico «Transformando la salud: Informe de tendencias e impactos de la industria de NLI” haciendo clic aquí.

Te interesa conocer más sobre cómo aplicar la neurociencia en tu organización, escríbenos para enviarte información.

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